de la virginidad ejemplo raro,
de la fe y caridad templo glorioso,
de equidad y justicia espejo claro,
columna de mi honor , asilo hermoso…
seré una sierva vuestra, indigna esposa
que a vuestro gran valor sirva, cual debe,
imitaré vuestra virtud preciosa.”
(Valdivieso)
Comenzamos el mes de mayo, mes de las flores, mes de María Santísima, honrando la memoria de su castísimo esposo, José, el trabajador humilde, silencioso y justo de Nazaret, padre adoptivo de Nuestro Señor Jesucristo. Jesús, junto a José y María “crecía en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres”.