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sábado, 11 de febrero de 2023

UNIDOS EN LA ORACIÓN

 


Ante las tristes noticias que nos llegan desde los distintos lugares del mundo, os invitamos a incrementar la oración y súplica intensa a Dios, por intercesión de Nuestra Señora del Carmen, especialmente por Turquía y Siria, duramente golpeadas por un devastador terremoto, para que pronto puedan superar las consecuencias de la tragedia.

Que Nuestra Madre Santísima del Carmen conforte en estos momentos de dolor a las víctimas y a sus familiares.

sábado, 28 de mayo de 2022

FRAGMENTO DE LA EXALTACIÓN DE LAS "GLORIAS DE MARÍA 2022"

 


Fragmento de la Exaltación de las "Glorias de María 2022" pronunciada el pasado viernes 20 de mayo por Sergio Morante:


"Es muy fácil encontrarte.

Quien no lo haga es porque no abre los ojos del alma. 

Cuántos cuellos son capillas tuyas. 

Cuántos resplandores con tu hijo por una cara y contigo por la otra. Refulgente silueta hecha medalla con tu escapulario en las manos. 

Por delante el Corazón de Jesús, por detrás Tú. Con tu niño en el regazo. 

Oh madre del Carmelo. ¿Cómo no reconocerte?

Nos morimos en piropos cuando te vemos asomada al Levante desde tu camarín de San Sebastián. 

Ojos grandes, 

negro pelo, 

labios rojos, 

tez morena, 

como la Virgen del Carmen, la patrona de las Huertas. 


Guapa a rabiar. 

Mirarte, Carmen de San Sebastián, es pensar en una Almería perdida ya en el tiempo.

La que se ponía guapa para verte en tu procesión en el Río de la Plata.

La que olía a Claveles que precisamente no eran flores. 

La de los niños que jugaban al pilla pilla con gaticos de merengue. 


Tus huertas ya no están. 

Son cemento y ladrillo.

Asfalto de unas calles que crecen sobre las tierras de quienes se despidieron de ti camino de Murcia, Granada, Barcelona… sin saber si siquiera volverían algún día. 

Yo soy hijo de ellos. 


Los he sentido pasear por la Puerta Purchena, beber de un cañillo mudado de sitio, degustar un misterioso americano y lo hacen, simplemente, acariciando una vieja y arrugada estampa en sus manos.  

No les ha hecho falta viajar porque llevan su Almería dentro. 

¿Cuántos habrán soñado con llevarte a sus nietos una candelaria? 

¿Cuántos escuchan solo el eco que deja en la memoria los cohetes de tu procesión?

Hoy te imploro por esos ojos que se apagan sabiendo con certeza que no volverán a verte en San Sebastián. 

Almerienses carmelitanos que dieron pan y futuro a otras tierras.

Infúndeles con tu escapulario la esperanza de que te verán en el cielo. 

No los dejes Madre mía. 

Guíalos por esa Almería de la memoria. 

Por esas callejuelas del cielo. 


De la mar reina

Del huerto soberana

De la mar faro

Del huerto refugio 

Dos en una 

Una en dos

La misma y distinta"


miércoles, 6 de mayo de 2020

EL PAPA ANIMA A REDESCUBRIR EN MAYO LA BELLEZA DE REZAR EL ROSARIO EN FAMILIA



En una carta dirigida a todos los fieles con motivo del comienzo del mes de mayo, mes especialmente dedicado a la devoción a la Virgen María, el Papa Francisco propone redescubrir “la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo” con la familia.

En la carta, difundida el pasado 25 de abril, el Pontífice señala que “las restricciones de la pandemia (de coronavirus) nos han ‘obligado’ a valorizar esta dimensión doméstica, también desde un punto de vista espiritual”.

El Santo Padre especifica que hay libertad para elegir, según la situación, “rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es fácil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oración para seguir”.

Francisco asegura que “contemplar juntos el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos unirá todavía más como familia espiritual y nos ayudará a superar esta prueba”.

Asimismo, propone dos oraciones a la Virgen “que pueden recitar al final del Rosario, y que yo mismo diré durante el mes de mayo, unido espiritualmente a ustedes”.

Puedes leer la Carta completa pinchando AQUÍ

Recuerda que cada día puedes seguir el rezo del Santo Rosario retransmitido a través de la Página de Facebook de la Hermandad, desde la Parroquia de San Sebastián y frente a la venerada Imagen de Nuestra Señora del Carmen. Puedes consultar la programación y horarios en pinchando AQUÍ 

miércoles, 1 de abril de 2020

ORACIÓN A LOS BEATOS JUAN MOYA Y DOMINGO CAMPOY


Los cristianos siempre hemos recurrido a los Santos y Beatos en circunstancias difíciles sabiendo que ellos pueden interceder por nosotros ante Dios.

En estos días de súplica intensa al Padre, os invitamos a solicitar la intercesión de los Beatos Juan Moya Collado y Domingo Campoy Calvano, venerados por nuestra Hermandad por la especial devoción que en vida profesaron hacia Nuestra Excelsa Titular.

Que Santa María del Carmen y los Beatos Mártires intercedan por nosotros para que pronto cese la pandemia que sufrimos.

Puedes recordar el testimonio de vida de los Beatos Mártires en el siguiente enlace: http://virgendelcarmenalmeria.blogspot.com/2019/11/festividad-de-los-beatos-martires-de.html
  


ORACIÓN POR INTERCESIÓN DE LOS MÁRTIRES DE ALMERÍA

Dios y Señor nuestro, que suscitaste en los mártires de la Iglesia de Almería, José Álvarez-Benavides y sus compañeros, testigos valerosos de la fe cristiana, y les diste la fuerza del Espíritu Santo para entregar su vida por Cristo y por el Evangelio en tiempos de persecución: No dejes de fortalecer también en nosotros la fe que, con la ayuda de la Madre de tu Hijo, ellos profesaron; para que sepamos dar testimonio de Jesucristo y entregarnos a la evangelización de la sociedad de nuestro tiempo, sin sucumbir a la duda y al desánimo ante las dificultades. Ayúdanos, por intercesión de estos mártires a amar incluso a nuestros enemigos, y ser constructores de concordia y de paz, para que gocemos siempre de libertad religiosa, sean respetados los derechos de las personas y tu nombre sea bendecido y alabado ahora y por siempre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Pídase la gracia que se desee alcanzar por intercesión del Beato Juan Moya, del Beato Domingo Campoy y de los Mártires del siglo XX en Almería.

(Con las debidas licencias eclesiásticas)

sábado, 31 de marzo de 2018

OS SERVIRÉ, SEÑOR



Yo subiré al pie de la Cruz,
me apretaré al Cuerpo frío,
cadáver de Cristo,
con el fuego de mi amor…,
lo desclavaré con mis desagravios
y mortificaciones…,
lo envolveré con el lienzo nuevo
de mi vida limpia,
y lo enterraré en mi pecho de roca viva,
de donde nadie me lo podrá arrancar,
¡y ahí, Señor, descansad!
Cuando todo el mundo os abandone
y desprecie, os serviré, Señor.

                                                                  San Josemaría Escrivá de Balaguer

sábado, 15 de abril de 2017

SÁBADO SANTO, ESPERANDO JUNTO A LA MADRE



María, mujer de esperanza, ¡Enséñanos a esperar!
porque escasea el pan de la fraternidad,
nos falta el vino de la alegría,
nos han robado el silencio,
tenemos hambre de verdad,  
sentimos sed de Dios,
estamos heridos de angustia,
tenemos rota la paz.  

María, ¡Ven con nosotros!
Ven y habita nuestra casa.

Contigo reavivamos la esperanza.
Contigo alumbramos la ternura de Jesús.
Contigo tejemos la humanidad fraterna y solidaria.

Contigo soñamos el nuevo amanecer del mundo global humanitario. 

sábado, 31 de diciembre de 2016

¿CUÁLES SON TUS PROPÓSITOS PARA EL NUEVO AÑO?


Estamos por terminar un año más, un año en el que hemos tenido experiencias buenas y también malas, situaciones que aumentaron nuestra fe y otras en las cuáles nos costó mantener la fe, pero lo más importante es saber que a pesar de todo Dios ha sido fiel. 

Y es que si por un momento nos pusiéramos a pensar en todas las veces que le fallamos a Dios llegaríamos fácilmente a la conclusión de que no mereceríamos tan siquiera estar terminando este año, sin embargo a pesar de nuestros errores Dios ha sido bueno con nosotros. 

Estos días sirven para meditar sobre cómo hemos invertido nuestra vida este año, qué cosas buenas hicimos y qué cosas debemos mejorar, días para preguntarnos sobre si estaremos viviendo de tal forma que Dios se siente orgulloso de nosotros y estamos viviendo de una forma en la que nosotros nos sentimos avergonzados de cómo la estamos viviendo. 

Hoy es un buen día para reconocer con total sinceridad delante de Dios la vida que hemos llevado durante todo este año y si hay necesidad de mejorar muchos aspectos, proponernos en nuestro corazón comenzar a vivir de la forma que más le agrada a Dios. 

Hoy podemos proponernos no volver a cometer en este nuevo año que va a comenzar los mismos errores que cometimos en este que estamos terminando. Los errores sirven para eso, para hacernos mejores, para enseñarnos las formas de cómo no hacer las cosas y de cada uno de ellos debemos aprender. 

Demos gracias a Dios en todo lo que hemos vivido porque de una u otra manera hemos podido aprender algo y muchas de las situaciones que vivimos nos sirvieron para acercarnos más a Dios, por eso, y más debemos de agradecer a Dios por lo bueno que ha sido para con nosotros. 

Aprendamos a no cometer los mismos errores, pero sobre todo entreguémonos completamente a Dios para que siempre Él sea nuestro guía y que nuestra voluntad se doblegue y obedezca únicamente al Señor Dios Todopoderoso. 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

ORACIÓN POR LOS FIELES DIFUNTOS


Piadosa Madre del Carmelo
Protectora de todos los que sufren
y de quienes se purifican para participar
en el gozo celestial,
escucha nuestras oraciones.

Te encomendamos a nuestros hermanos ya fallecidos
y a todas las benditas almas del purgatorio.

Intercede ante tu Hijo Jesucristo
nuestro Salvador,
para que sea con ellos juez misericordioso
y les perdone las culpas
que en su fragilidad cometieron.

Vela por quienes seguimos en este mundo
y concédenos la gracia de amarte
y honrarte para siempre
para que tú nos guíes a tu Hijo
y con Él participemos de la gloria eterna.


Concédeles Señor el descanso eterno
a todas las benditas almas.
Brille para ellas la luz perpetua.
Por la misericordia de Dios descansen en paz
todos nuestros hermanos difuntos. Amén.


lunes, 31 de octubre de 2016

NO DEJEMOS DE REZAR EL ROSARIO


"El Rosario es mi oración preferida. Oración maravillosa en su sencillez y en su profundidad. En esta oración repetimos muchas veces las palabras que la Virgen María escuchó de boca del ángel y de su prima Isabel. A estas palabras se asocia toda la Iglesia.
Se puede decir que el Rosario es, en cierto modo, una oración-comentario del último capítulo de la Constitución "Lumen Gentium" del Vaticano II, capítulo que trata de la admirable presencia de la Madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Sobre el fondo de las palabras "Dios te salve, María", pasan ante los ojos del que las reza los principales episodios de la vida de Cristo, con sus misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, que nos hacen entrar en comunión con Cristo, podríamos decir, a través del corazón de su Madre.
Nuestro corazón puede encerrar en estas decenas del Rosario todos los hechos que componen la vida de cada individuo, de cada familia, de cada nación, de la Iglesia y de la humanidad: los acontecimientos personales y los del prójimo y, de modo particular, de los que más queremos. Así, la sencilla oración del Rosario late al ritmo de la vida humana".
San Juan Pablo II

sábado, 17 de septiembre de 2016

BIENAVENTURANZAS DEL CAMINO

Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino te abre los ojos a lo que no se ve.
Bienaventurado eres, peregrino, si a lo largo del camino has encontrado compañía, otros que han decidido caminar contigo hasta el fin.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino has recorrido la senda del silencio y la soledad y en ellas te has encontrado con Dios.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino has cargado con otra herida que no es la tuya, con otro peso que no es el tuyo, con otra vida de que el camino te ha hecho responsable.
Bienaventurado eres, peregrino, si has dado un paso atrás para ayudar a otros, si has esperado al que se retrasa, si has animado al abatido.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el Camino buscas la Verdad y la Vida y la encuentras en Jesucristo y en su Evangelio.
Bienaventurado eres, peregrino, si el corazón se llena de gratitud ante el don que recibes de continuo.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha hecho paciente y humilde contigo mismo y con los demás.
Bienaventurado eres, peregrino, si has hecho el camino de la Paz verdadera con todo hombre que has encontrado y has dejado tras de ti un signo de la Bondad del mismo Dios.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha mostrado lea paradoja de la vida, la noche y el día, la lluvia y el sol, la tristeza y la alegría, y todo lo has acogido convirtiéndolo en ofrenda de vida.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha dado a comprender que se llega al gozo de la meta a través de la senda de la cruz, de la renuncia, de la pérdida de la vida...
Bienaventurado eres, peregrino, si has recibido por serlo un desprecio y has respondido con una bendición.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha enseñado que empieza cuando se acaba.
María del Prado González Heras, Agustina contemplativa

BIENAVENTURANZAS DEL CAMINO

Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino te abre los ojos a lo que no se ve.
Bienaventurado eres, peregrino, si a lo largo del camino has encontrado compañía, otros que han decidido caminar contigo hasta el fin.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino has recorrido la senda del silencio y la soledad y en ellas te has encontrado con Dios.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino has cargado con otra herida que no es la tuya, con otro peso que no es el tuyo, con otra vida de que el camino te ha hecho responsable.
Bienaventurado eres, peregrino, si has dado un paso atrás para ayudar a otros, si has esperado al que se retrasa, si has animado al abatido.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el Camino buscas la Verdad y la Vida y la encuentras en Jesucristo y en su Evangelio.
Bienaventurado eres, peregrino, si el corazón se llena de gratitud ante el don que recibes de continuo.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha hecho paciente y humilde contigo mismo y con los demás.
Bienaventurado eres, peregrino, si has hecho el camino de la Paz verdadera con todo hombre que has encontrado y has dejado tras de ti un signo de la Bondad del mismo Dios.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha mostrado lea paradoja de la vida, la noche y el día, la lluvia y el sol, la tristeza y la alegría, y todo lo has acogido convirtiéndolo en ofrenda de vida.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha dado a comprender que se llega al gozo de la meta a través de la senda de la cruz, de la renuncia, de la pérdida de la vida...
Bienaventurado eres, peregrino, si has recibido por serlo un desprecio y has respondido con una bendición.
Bienaventurado eres, peregrino, si el camino te ha enseñado que empieza cuando se acaba.

lunes, 28 de marzo de 2016

CRISTO HA RESUCITADO, ¡ALELUYA!


Cristo,
alegría del mundo,
resplandor de la gloria del Padre.
¡Bendita la mañana
que anuncia tu esplendor al universo!
 
En el día primero,
tu resurrección alegraba
el corazón del Padre.
En el día primero,
vió que todas las cosas eran buenas
porque participaban de tu gloria.
 
La mañana celebra
tu resurrección y se alegra
con claridad de Pascua.
Se levanta la tierra
como un joven discípulo en tu busca,
sabiendo que el sepulcro está vacío.
 
En la clara mañana,
tu sagrada luz se difunde
como una gracia nueva.
Que nosotros vivamos
como hijos de luz y no pequemos
contra la claridad de tu presencia. Amén.

sábado, 26 de marzo de 2016

"LA VIDA ESPERA DORMIDA, LA IGLESIA AGUARDA"



Venid al huerto, perfumes,
enjugad la blanca sábana:
en el tálamo nupcial
el Rey descansa.

Muertos de negros sepulcros,
venid a la tumba santa:
la Vida espera dormida,
la Iglesia aguarda.

Llegad al jardín, creyentes,
tened en silencio el alma:
ya empiezan a ver los justos
la noche clara.

Oh dolientes de la tierra,
verted aquí vuestras lágrimas;
en la gloria de este cuerpo
serán bañadas.

Salve, cuerpo cobijado
bajo las divinas alas,
salve, casa del Espíritu,
nuestra morada. Amén.

martes, 22 de marzo de 2016

UNIDOS EN ORACIÓN



Nos unimos al dolor de las victimas del atentado en Bruselas y al de sus familias y pedimos por el fin de la violencia en el mundo.
Que Nuestra Madre Santísima del Carmen conforte en estos momentos de dolor a las víctimas y a sus familiares.


viernes, 11 de marzo de 2016

CUARTO Y ÚLTIMO DÍA DE EJERCICIOS ESPIRITUALES: MEDITACIÓN


La importancia de la Eucaristía

En este último día de ejercicios es importante dedicar la meditación a la importancia que tiene que tener la Eucaristía en nuestra vida. En la tarde del Jueves Santo Jesús nos dejó tres grandes regalos: instituyó la Eucaristía, el sacerdocio y nos dio el mandamiento del amor fraterno: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

La meditación de hoy quiere ser una actitud de gratitud. Un descubrir con profundidad nuestra vida cristiana. “Señor danos siempre de ese pan”. La Eucaristía es lo que sostiene a los que peregrinamos en este mundo. Es lo que sostiene a los que estamos cansados y agobiados.

El Papa Benedicto XVI explicaba en Colonia: “Haciendo del pan su Cuerpo y del vino su Sangre, anticipa su muerte, la acepta en lo más íntimo y la transforma en una acción de amor. (…) Esta es la transformación sustancial que se realizó en el Cenáculo y que estaba destinada a suscitar un proceso de transformaciones cuyo último fin es la transformación del mundo hasta que Dios sea todo en todos (cfr. 1 Cor 15, 28)” (Jornada Mundial de la Juventud, Colonia, 21-VIII-05).

La novedad divina que allí se dio y que se renueva cada vez que se celebra la Eucaristía, se extiende a toda la creación y nos compromete personalmente. El Concilio Vaticano II afirma que la Eucaristía tiene que ser “fuente y culmen de la vida cristiana”, es decir, tiene que ser el centro y la raíz de nuestra vida interior.

Una de las mejores maneras de poder corresponder el amor de Dios es participando de la Eucaristía, aprendiendo en cada Eucaristía a tratar a Dios, porque en este Sacrificio se encierra todo lo que el Señor quiere de nosotros.

De la Eucaristía brota el servicio, la entrega, la caridad y el amor. Pero, ¿cómo lavo yo los pies a los demás? ¿cómo sirvo a los demás en mi vida? ¿cuál es la calidad de mi amor y de mi entrega a todos?

La Eucaristía hace la Iglesia: construye la comunidad, edifica la iglesia y nos une a todos como vínculo de caridad: ¿cuál es la calidad de mi atención y participación en la Eucaristía?
Poder comulgar, poder alimentarnos de Cristo, poder sentir la presencia de Dios en mi vida, en mi interior…

Recordemos las palabras de Benedicto XVI: «la santísima Eucaristía es el don que Jesucristo hace de sí mismo, revelándonos el amor infinito de Dios por cada hombre. En este admirable sacramento se manifiesta el amor “más grande”, aquel que impulsa a “dar la vida por los propios amigos”. En efecto Jesús “los amó hasta del extremo”. Con esta expresión, el evangelista presenta el gesto de infinita humildad de Jesús: antes de morir por nosotros en la cruz, ciñéndose la toalla, lava los pies a sus discípulos. Del mismo modo, en el Sacramento eucarístico Jesús sigue amándonos “hasta el extremo”, hasta el don de su cuerpo y de su sangre…En este sacramento el Señor se hace comida para el hombre hambriento de verdad y libertad… Jesús nos enseña en el sacramento de la Eucaristía la verdad del amor, que es la esencia misma de Dios». (Sacramentum caritatis 1-2).

La Última Cena es el lugar de las confidencias: «ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros»; «Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los yos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo» (Jn13, 1ss) los amó hasta el extremo. Es una comida de despedida. Jesús cita a los discípulos para el banquete mesiánico, aunque lo que está inmediatamente a la puerta es la cruz. Entra en comunión de vida con los discípulos, les llama amigos. Somos invitados a entra en esa comunión de vida y eso supone compartir su vida y su destino. Cuerpo de Cristo entregado por nosotros que se hace comida: tomad y comed, tomad y bebed.

El contexto es de pasión. Pablo dice «la noche que lo entregaban» (1Cor 11). Hay un vínculo entre cruz y eucaristía. Está encuadrada entre la traición y Judas.

La Eucaristía es un compromiso de Dios con nosotros. En Jesús, Dios se nos da, nos revela su amor hasta dar la vida «ardientemente he deseado comer esta Pascual con vosotros, antes de mi pasión». Jesús está expresando con hechos la gran realidad del amor en la entrega anticipada que hace de su cuerpo y de su sangre. Cristo entrega a los hombres su fuerza divina, de la que el cuerpo es manifestación. Su cuerpo me pertenece, porque lo recibo como don, pero su cuerpo transforma al mío, que le pertenece a Él «Ofreced a Dios vuestros cuerpos». (Rom 12, 1-2).
«Mi sangre derramada»: la sangre es la expresión de la vida. Jesús está haciendo referencia a la totalidad de sí mismo, está estableciendo con nosotros un vínculo vital, sanguíneo. La familia tiene la misma sangre común, espíritu común. La constitución de un vínculo fraternal por medio de una alianza simbolizada e incluso realizada por un rito de participación en la sangre. Sangre entregada y derramada: carácter sacrificial. Jesús da su carne por la vida del mundo en la cruz y como alimento de vida en el banquete de la Eucaristía.
Con la Eucaristía, Dios nos comunica la Vida y se nos da el don del Espíritu, don de Cristo muerto y resucitado, cuya memoria celebramos.

La Eucaristía es compromiso de nosotros con Dios. Mediante la Eucaristía entramos en la alianza con Dios sellada en Cristo y nos comprometemos a vivir conforme a esa alianza. Hemos entrado en una alianza nueva que supone un tiempo nuevo, familia nueva, pueblo nuevo cuya vida se centra en el banquete eucarístico y brota de él. Somos una nueva creatura y lo expresamos cuando participamos en la eucaristía.
Por la Eucaristía nos incorporamos a Cristo que ofrece su cuerpo y su sangre en beneficio de la humanidad. Cuando celebramos la Eucaristía repetimos las palabras del Señor: mi cuerpo se entrega y mi sangre se derrama. Por eso, no nos pertenecemos: nuestra vida está al servicio de los demás, entregada en favor de los demás. Nos impulsa a vivir de una manera nueva. La Eucaristía nos impulsa a vivir en la integración de la mesa del altar y la mesa de la vida.

La Eucaristía es transformación para el cristiano. Una transformación que San Ignacio de Antioquia, Teresa de Calcuta, como tantos cristianos la han vivido.
Recomendamos la lectura de la carta de San Ignacio de Antioquia a los Romanos capítulos 4, 1-2; 6, 1-8, 3.

Las preguntas que debemos hacernos son: ¿Qué es para mí la Eucaristía? ¿Cómo la vivo? ¿Qué hacemos nosotros por la eucaristía?

La Eucaristía no es una devoción más, una práctica de piedad estupenda a la que conviene asistir de vez en cuando. Han sido muchos los santos que han dicho – de formas muy diversas -de formas muy diversas- que tu vida vale lo que vale tu Misa.
El Papa Francisco en una homilía en la fiesta del Corpus Christi en Roma dijo lo siguiente: “Además del hambre física, el hombre lleva en sí otra hambre, un hambre que no puede ser saciada con el alimento ordinario. Es el hambre de la vida, hambre de amor, hambre de eternidad. Jesús nos dona este alimento, es más, es Él mismo el pan vivo que da la vida al mundo. Su Cuerpo es el verdadero alimento bajo la especie del pan; su Sangre es la verdadera bebida bajo la especie del vino.
El Cuerpo de Cristo es el Pan de los últimos tiempos, capaz de dar vida, y vida eterna, porque la sustancia de este pan es Amor.
Si miramos a nuestro alrededor, nos damos cuenta que hay tantos ofrecimientos de alimentos que no vienen del Señor y que aparentemente satisfacen más. Algunos se nutren con el dinero, otros con el éxito y la vanidad, otros con el poder y el orgullo. ¡Pero el alimento que nos nutre realmente y que sacia es solamente el que nos da el Señor!
También debemos preguntarnos: ¿creemos, con todas las fuerzas del alma, con todo el convencimiento de nuestra fe, que el mismo Cristo que murió en la Cruz está sobre el altar de cada Eucaristía tras la consagración? Si creemos que en un trozo de pan y en unas gotas de vino está el Dios que ha creado el mundo, lo creemos porque lo ha dicho Él… El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día”.

El Papa Benedicto XVI aconsejaba a los jóvenes: “No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical y ayudad también a los demás a descubrirla. Ciertamente, para que de ella emane la alegría que necesitamos, debemos aprender a comprenderla cada vez más profundamente, debemos aprender a amarla”. (Jornada Mundial de la Juventud, Colonia, 21-VIII-2005).

Pidamos al Señor aprender a amar la Eucaristía, de tal modo que sintamos la necesidad de participar cada vez en la Eucaristía.

jueves, 10 de marzo de 2016

TERCER DÍA DE EJERCICIOS ESPIRITUALES: MEDITACIÓN


1ª PARTE: El Año de la Misericordia

Dios es Misericordia. Él no se cansa de perdonar, somos nosotros los que nos hemos cansado de pedir perdón.

¿Qué es lo que el Papa Francisco quiere en este año Jubilar de la Misericordia?

En la bula de la Misericordia “Misericordiae Vultus”, en la que el Santo Padre convoca este año de la Misericordia, podemos resaltar diez propuestas:
  
    1) Tomarnos en serio este jubileo, este tiempo jubilar que se abre ante nosotros. Tengamos los ojos puestos en la misericordia, para que seamos ejemplo del Padre.
La palabra jubileo tiene su origen en la lengua judía y significa tiempo de reconciliación. Los judíos celebraban este tiempo de gracia cada 50 años. “El Espíritu del Señor me acompaña, por cuanto que me ha ungido Yavhé. Me ha enviado a anunciar la buena nueva a los pobres, a vendar los corazones rotos, a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad; a pregonar el año de gracia de Yavhé…” (Isaías 61, 1-2).
La Iglesia nos invita a vivir un extraordinario año de gracia. Se trata de ser misericordiosos como el Padre. El objetivo de este año es que sintamos la misericordia de Dios. “La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia… La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino misericordioso y compasivo” (Bula Misericordiae Vultus). Todo en la vida de la Iglesia ha de estar revestido de misericordia.
     
     2) Peregrinar hacia la Puerta Santa. La Iglesia nos invita a hacer una peregrinación. Peregrinar es hacer un viaje interior. La vida es un caminar. El hombre siempre es un peregrino, es un navegante que camina a la luz de la invitación de la Iglesia.
Durante este Año Santo haremos el signo de peregrinar y cruzaremos la puerta Santa, pero la puerta nos es sólo la meta, es un nuevo comienzo a un nuevo lugar.
El objetivo de este año jubilar es que la misericordia de Dios llene la tierra.
Aprovechemos los lugares que nuestro Obispo ha dispuesto en la Diócesis para ganar el jubileo.

3) Que la Palabra de Dios ilumine el camino. Leer todos los días el Evangelio, en él es Dios mismo quien nos habla. Los creyentes no podemos estar alejados de la Palabra de Dios. Conocer el Evangelio nos ayuda a acercarnos a Cristo, nos ayuda a conocer más a Cristo y al Padre. Decía San Jerónimo “Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo”.
El Año de la Misericordia será un tiempo propicio para que nos dejemos guiar por la palabra de Dios.

4) Practicar las obras de misericordia. “Os aseguro que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mateo 25, 40).
Tratemos a los demás como queremos que nos traten a nosotros. Esta es la regla de oro de Jesús. Hacer el bien, hacerse prójimo con quien más lo necesite.

5) Vivir la Cuaresma de forma especial. “La Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios. ¡Cuántas páginas de la Sagrada Escritura pueden ser meditadas en las semanas de Cuaresma para redescubrir el rostro misericordioso del Padre!” Papa Francisco.
Estamos en un momento fuerte para vivir y experimentar la misericordia de Dios.

6) La conversión. El Año Santo Jubilar es una gran imitación a la conversión. Convertirse es cambiar de mentalidad, es aceptar a Dios como Señor de nuestros comportamientos, criterios.. es sentir como siente Jesús. en definitiva, es cambiar de vida. La conversión es un proceso que dura toda la vida. Es un don, un regalo de Dios y Él cuenta con nuestra colaboración.

7) El sacramento de la Misericordia, el sacramento de la Reconciliación. Cuando abrimos el corazón con humildad y transparencia podemos ver la misericordia de Dios.
Dios es paciente con nosotros porque nos ama, Dios nos espera siempre y no se cansa de perdonar. Dios es el Padre que no nos abandona nunca, siempre permanece fiel y su corazón se pone de fiesta por cada hijo que regresa.
El confesionario es el lugar de la misericordia. La reconciliación con Dios, con la Iglesia, nos da paz, serenidad, consuelo del Espíritu y aumento de la fuerza espiritual en el combate del corazón.
Con la reconciliación nos vemos envueltos en el abrazo del Padre a través del perdón y nos ayuda a vivir y a experimentar en nuestra propia carne la cercanía del amor de Dios y su misericordia.

8)  Alcanzar la indulgencia. Lo importante es que el perdón de Dios de nuestros pecados no conoce límites. El perdón nos hace personas nuevas.
La Iglesia es la que concede la indulgencia y para ganarla hay que cumplir los siguientes requisitos:
o   Hacer peregrinación a la Puerta Santa, acudir al sacramento de la penitencia y tener disposición interna a convertirnos.
o   Participar en la celebración de la Eucaristía
o   Hacer profesión de fe, el Credo.
o   Rezar por las intenciones del Papa y por el Papa
o   Hacer una o más obras de misericordia
Si cumplimos estos requisitos ganaremos la indulgencia y conseguiremos ser Misericordiosos como el Padre.

9) Ser testigos de la misericordia. La iglesia ha de ser misionera y ha de anunciar la buena nueva de Dios, anunciar el Evangelio de la misericordia. Todos somos misioneros, hemos de ser testigos de la fe que profesamos, ser discípulos evangelizadores y hemos de serlo de forma creible. Pero para poder hacer esto necesitamos de la fuerza del Espíritu Santo.
La Iglesia ha de ser casa de misericordia.

10) Confiarlo todo a la Virgen María. María es Reina y Madre de Misericordia. Una iglesia sin María es un orfanato. Los cristianos tenemos una Madre, la Virgen María, que nos mira, acompaña y cuida. María es el modelo de amor concreto.
La Virgen María en el Magnificat canta a la Misericordia de Dios. Pidamos a Ella por los frutos de este Año de la Misericordia.
  
2ª PARTE: La familia hogar de misericordia

Este jubileo de la misericordia es una buena ocasión para hablar de cómo aplicar las obras de misericordia dentro de la familia.

Obras de misericordia espirituales:

     1) Enseñar al que no sabe. En la familia los hijos se abren al conocimiento gracias a las enseñanzas de los padres. La familia ha recibido la vocación de enseñar en la verdad y a enseñar con paciencia.
Es importante que la triada escuela, parroquia y familia actúen de forma ordenada y coordinada para proporcionar una buena formación a nuestros niños.
También en el matrimonio se practica esta obra de misericordia, marido y mujer se complementan y enseñan mutuamente, es importante que la pareja realice este trasvase de conocimientos.
En la actualidad, los abuelos también desempeñan un papel importante en la educación de los hijos, no sólo sostienen materialmente a la familia, sino que educan a los nietos en la vida de la fe.

2) Dar buen consejo al que lo necesita. Esto puede resultar contradictorio en la cultura actual, vivimos en la cultura de la indiferencia, buscando el no complicarnos nuestra existencia por los demás. Pues bien, el seno de la familia es el lugar donde mejor se practica el dar un buen consejo, donde no existe la indiferencia.
Es importante que los padres sepan equilibrar el dar órdenes y el dar consejos, el consejo enseña y ayuda a los hijos a decidir.

3) Corregir al que hierra. En la familia la corrección fraterna ha de hacerse con naturalidad. La corrección es un consejo que se da y que puede incomodar. A veces por evitar el incomodar, no educamos bien, pero puesto que creemos en la verdad hay que practicar esta obra de misericordia.

4) Perdonar las injurias. En el seno de la familia se nos enseña a pedir perdón y a perdonar. Para perdonar hay que superar el rencor y para pedir perdón hay que superara el orgullo. Recordemos que cada vez que rezamos el Padre Nuestro pedimos “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

    5) Consolar al triste. Consolemos a aquellos que lo están pasando más. Es importante educar los estados de ánimo en la familia. Es importante relativizar nuestros disgustos. Una buena educación nos ha de dar los resortes para aprender que no todo va a salir bien, que no vamos a conseguir todo. Tenemos que aprender a relativizar las tristezas.

     6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo. En la familia no ocultamos nuestros defectos. Hay que tener paciencia. Debemos compaginar la corrección fraterna con el sufrir los defectos de los demás. Hay que aceptar a las personas como son, quererlos como son y ayudarlos como son.

     7) Rogar a Dios por los vivos y por los difuntos. La familia es escuela de oración. La oración es muy importante, pedir los unos por los otros y pedir por los difuntos, es esa la comunión con los Santos.

Obras de misericordia corporales:

1) Visitar al enfermo. La familia es un lugar donde todo se reordena cuando hay alguien enfermo. En el seno de la familia es donde aprendemos a volcarnos con el enfermo.

2)  Dar de comer al hambriento. La familia es el lugar donde damos gracias a Dios por los alimentos diarios, donde aprendemos a estar pendientes de aquellas personas que no tienen para comer.
La familia tiene que enseñar a comer ordenadamente y bien, enseñar a comer de todo, a apreciar lo que tenemos y enseñar a superar nuestros caprichos.

3)  Dar de beber al sediento. Cuánta sed tenemos, cuánta sed de justicia, de verdad, de sentirnos queridos, de sentirnos amados, cuánta sed de felicidad hay en la familia.
Y cuanto afecta el problema de la bebida en la familia, cuántas rupturas, cuántas dificultades. La bebida puede llevar a los padres a despojarles de su autoridad ante los hijos.

4)  Dar posada al forastero. Un modelo de familia es aquella que tiene las puertas abiertas a los demás, pero siempre con discernimiento. La familia tiene grandes fronteras. Enseñemos a nuestros hijos a no ser posesivos, a ser acogedores, abiertos para con los demás. El sentar un pobre a nuestra mesa puede ser una buena enseñanza para nuestros hijos.

5)  Vestir al desnudo. El buen gusto ha de ser determinante a la hora de servir a los demás. En la actualidad tenemos dioses de la imagen. Enseñemos a nuestros hijos a valorar lo que tienen, a pasar su ropa a sus hermanos menores.
Frente al consumismo tengamos buen gusto y plasticidad

6)  Redimir al cautivo. El castigo en el seno de la familia ha de tener coherencia, no ha de ser abusivo, al contrario, hay que castigar de forma esperanzada pero no dar un castigo de humillación. Es importante que el matrimonio hable y consensúe el castigo que aplique a los hijos.

7) Enterrar a los muertos. La familia tiene que enseñar a los hijos que la muerte existe, la familia tiene que dar un sentido a la muerte. Hay que, por un lado, naturalizar la muerte y por otro, sobrenaturalizar la muerte.
A los niños no se les explica adecuadamente la muerte, no aprenden el momento y la importancia de la despedida de un ser querido. La familia ha de ser un lugar donde se enseñe la muerte y enseñemos a tener memoria porque la vida no empezó con nosotros, nosotros somos testigos de los que nos transmitieron nuestros antepasados.

Es importante que prestemos a nuestros hijos la atención que se merecen.

Oración de un niño: "Quiero ser un televisor"
Dios mío, tu que me quieres mucho,
Quiero pedirte un gran favor:
Hazme ser un televisor.
Así mis padres me cuidarán como lo cuidan a él.
Mami me mirará todos los días como mira su telenovela preferida
Papi me escuchará como al noticiero.
Cuando alguien habla por la tele, toda la familia calla para escucharle,
Quiero que, cuando yo me enferme,
papi y mami se preocupen por mi como cuando se rompe la tele.