“María, tierra madre germinando a Dios,
Virgen en ruta, prendida en el misterio,
eres punto primero, arranque hacia el Señor
que nos llama desde siempre e insiste sin cansarse.
Eres nuestro empeño puesto en pie
que difunde esenciales vuelos a las cumbres;
eres señal, feliz indicador de vía exacta,
romero amigo de acompasado ritmo en el camino.
Santa María, venturosa andariega con nosotros,
tiende tu mano y enlaza nuestra marcha hacia Jesús,
concertada, al fin, a tu paso y a su horizonte.”
(Vidal Ayala)